___________________________ Cartas PH __________________________


¿¡FELIZ AÑO!?


 

19/12/2010

 

Queridos Amiguísimos:

Si, así, con signos de admiración y de interrogación al mismo tiempo. Por supuesto que les deseo un año 2011 lleno de felicidad en todos los sentidos, pero vamos a tratar el asunto en dos niveles:

¿Un año feliz, hundidos en la injusticia en contra de los migrantes? ¿Un año feliz cuando morirán cientos, miles de niños en abortos “legales”? ¿Cuando los medios nos inundan de porquerías a todas horas? ¿Cuando el gobierno del DF hace lo que quiere en el zócalo, en la Reforma, en los ejes viales, etc.? ¿Un año feliz cuando el cambio climático está provocando tragedias monumentales como tsunamis, inundaciones, nevadas, sequías, terremotos, deslaves etc.? ¿Felices con el comercio informal, la piratería, los ductos ordeñados, la guerra sin resultados en contra del narcotráfico, cuando se suceden sin cesar secuestros y asesinatos? ¿Felices cuando somos invadidos por el homosexualismo del cual se presume como si fuera un progreso social?

Se lo digo, queridos amigos, mi infancia, adolescencia y juventud fueron otra cosa, cuando podíamos salir a jugar al parque o patinar en la calle sin ningún peligro, sin ningún miedo, cuando pude hacer campamentos a lo largo y lo ancho de la República sin peligro, sin angustia; cuando no existían cosas como el “acoso sexual” o la pedofilia, cuando el aborto ni de lejos se pensaba, cuando las fiestas y bales eran de lo más inocentes y no existían antros.

La mera verdad, no veo por porqué podamos exclamar llenos de un optimismo falaz un “feliz Año nuevo” cuando todo, al menos para mí, pinta horrible por todos lados.

Pero cambiemos de canal: ¡Feliz Año nuevo! Les deseo un año en Gracia de Dios, en santidad, llenos de la inefable presencia del Señor en sus vidas, con lo cual todo lo que pueda suceder, hasta la muerte misma, pierde su importancia. Un año de progreso espiritual siempre en ascenso, en un conocimiento cada vez más profundo del Señor Jesús, que significa automáticamente un amor más grande a Dios y al prójimo. Les deseo un año de pleno cumplimiento de su vocación particular a la santidad. Deseo para todos mis amigos, hambre de Sacramentos en especial de la Eucaristía y del estudio de la Palabra que llena nuestros corazones de gozo, pase lo que pase.

¡FELIZ AÑO, QUÉ CARAMBA!

PH

 

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