___________________________ Cartas PH __________________________


¡QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!


 

14/04/2016

 

Hace 70 años yo tenía 16. A las cinco de la tarde salía de clases del colegio Morelos de los Hermanos Maristas, que quedaba en la Avenida Morelos esquina con Enrico Martínez, a una cuadra de la Reforma. Tomaba mi bicicleta Road Master fabricada durante la guerra, sin nada niquelado, sin frenos en el manubrio, sin velocidades y con el freno de pedal. Con las manos en los bolsillos, pedaleaba por la reforma cantando tangos y me dirigía derechito al Castillo de Chapultepec que no tenía retenes ni policías ni obstáculo alguno y subía pujando parado en los pedales hasta una de las terrazas que miraban hacia la ciudad. Se veía completa nítidamente y contemplaba los volcanes cubiertos de nieve rosada por la puesta del sol. ¡Cuántas veces lo hice!

Eran otros tiempos ciertamente. La ciudad y no digamos los volcanes, han desaparecido sumidos en una contaminación ambiental que nos está matando. "Hoy no circula", "Doble no circula", "Kilómetros de Transportistas varados sin poder entrar a la ciudad". "Se suspenden las clases por la contaminación", "No haga deportes", etc.

De aquella amable ciudad de un millón de habitantes, hemos pasado a una zona conurbada de más de veinte; millones de autos y de vehículos que inundan calles y avenidas. Pero no todo esculpa de los vehículos: las fábricas, sean de lo que sean, trabajan a base de calor. Toda la industria, a nivel mundial, es contaminante. El calentamiento global nos amenaza,


Mi humilde diagnóstico: LA COSA NO TIENE REMEDIO, Punto. Nadie puede detener, prohibir o suprimir la industria. Se ha convertido en un Frankestein asesino fabricado por el hombre. Nos estamos ahorcando con nuestras propias manos. Recuerdo aquella película "Cuando en futuro nos alcance" y pienso: ya llegó. Si alguno de mis cuatro lectores tiene la solución al problema ambiental, por favor, comuníquenmelo y consuélenme..

 

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