___________________________ Cartas PH __________________________


BENDITAS TRADICIONES


 

02/04/2015

 

Hay que reconocer que los humanos podemos ser definidos como "Homo Tradicionalis" porque de todo hacemos tradiciones. Cada familia tiene las suyas, cada barrio, cada pueblo, cada cultura. ¡Hasta en los toros en los deportes! Suena la banda tocando un paso doble y avanza solemnemente el paseíllo de cuadrillas con los matadores, los subalternos, los picadores, los monosabios y hasta las mulillas de arrastre. Salen los equipos de fut, los jugadores tomados de la mano con un niño (¿quién inventó eso?), el árbitro toma el balón y un niño dice que se porten bien, cosa que no siempre sucede. Y la gente feliz

En el campo de la religión se dan mucho las tradiciones, desde la solemnidad maravillosa de las grandes Misas en el Vaticano o en las Catedrales, hasta las tradiciones populares en los barrios e nuestro pueblo. He de confesar, por haberlo sufrido en las parroquias, las cosas absurdas que se le ocurren a la gente "porque son la tradición", aunque no tangan sentido.

Pero llega el tiempo de la "Semana Mayor" y por todo el mundo cristiano renacen las tradicionales escenificaciones y procesiones. El pueblo cristiano se atiene a la tradición y se prepara con entusiasmo y fervor a revivir el drama del Calvario. Para esto tienen que recurrir otra vez a la lectura y meditación del los Evangelios para representar a los diferentes personajes. Preparan los disfraces, las cruces, los escenarios, memorizan los parlamentos, los ensayan y repiten una y otra vez. ¡Se están evangelizando! Y cuando se realiza la tradicional ceremonia, ¡están evangelizando!

Multitudes acuden a las ceremonias para observar los "Pasos" en Sevilla con las más bellas imágenes del mundo y escuchar las penetrantes "saetas" que lanza al aire algún gitano. Desfilan los "penitentes" con sus capuchas negras y los pies atados con cadenas, tanto en Taxco como en Madrid. Resuenan secos y rítmicos tambores, o bien las gaitas asturianas.

Millones acudirán a nuestra escenificación de Iztapalapa. ¡Con cuanto esfuerzo se ha preparado tanto en lo escenográfico como en lo espiritual! Los actores van "confesados y comulgados" para hacerse dignos de representar a Jesús, a María o a los Apóstoles.

¡Benditas Tradiciones que nos recuerdan y nos hacen sentir el amor de Dios por nosotros! Por nuestra parte debemos asistir devotamente a las tradicionales ceremonias litúrgicas en nuestras parroquias, "confesados y comulgados" ¡Vaya pues!

 

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