___________________________ Cartas PH __________________________


“¡DENLE AIRE!”


 

05/11/2013

 

Fulano se desmaya en medio de la multitud. Lo rodean muchos y tratan de reanimarlo a cachetadas, frotándole los brazos y gritándole. Es un borlote. Y alguien, con buen sentido común, exclama “¡Denle aire”! (El Piporro dijo un día: ‘pónganle 30 libras’ como su fuera llanta). ¡Déjenlo respirar!

Y eso está pasando dentro de la Iglesia respecto a la nueva Evangelización urgente. El Papa Francisco desea que le demos “el oxígeno del Evangelio” que resume en tres cosas elementales:

Primero el testimonio. ¿Cómo podremos convencer a nadie de nada si nuestra vida es exactamente lo contrario del Evangelio? ¿Con qué autoridad, con qué cara predicaremos? El papá que con un cigarrillo en los labios le dice a su hijo ‘tú no fumes’, seguro que no lo va a convencer. Nos pueden decir primero vive tú lo que me estás predicando. San Francisco (tocayo del Papa por cierto) decía a sus hermanos: “prediquen, si es necesario, hasta con las palabras”, o sea, primero el testimonio, sin eso nada. ¡Y no es fácil el asunto! Es más fácil hablar que vivir cristianamente en el mundo actual. Tendremos que ir contra corriente en muchas ocasiones con nuestra simple manera de vivir.

Segundo: ir a los demás. Somos de lo más apáticos o cobardes. ‘Yo voy a Misa los domingos pero si mis amigos o parientes no van, pues allá ellos, yo me salvo’. En nuestras parroquias, somos católicos anónimos. Ni nos conocemos entre nosotros ni extrañamos a los demás. Las sectas atraen a muchos precisamente por acogerlos amablemente, por interesarse por cada uno, y el católico desorientado se siente por fin ser alguien, cosa que en su parroquia a nadie le interesó si asistía o no, si necesitaba algo o no.

Tercero: Ir a lo esencial o sea a Jesucristo. “No es útil dispersarse en muchas cosas secundarias o superfluas, sino concentrarse en la realidad fundamental que es Cristo”. Andamos afanados buscando devociones o inventándolas: escapularios, veladoras, novenas, cadenas, imágenes, peregrinaciones, reliquias, santuarios, etc; venerando al Santo de moda (San Martín de Porres tuvo su cuarto de hora), luego llegó San Tadeo que por cierto sigue fuerte en el rating, pero ahí viene San Charbel y no dudo que cuando el Beato Juan Pablo II sea ya canonizado, va a tener muchos fans.

Tenemos que empezar por conocer más a Jesús de Nazaret, leyendo por lo pronto, como ya he mencionado, de pe a pa, los cuatro Evangelios, con todo y la letra chiquita al pié de las páginas.

Despertemos, tenemos que darle oxígeno puro a la Nueva Evangelización.

 

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